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viernes, 31 de octubre de 2014

Compromisos

Desde que salí a la luz pública he escuchado en infinidad de ocasiones que los artistas, y especialmente los escritores, tienen un compromiso con la sociedad que consiste en ser su megáfono ante las injusticias y el diario de sus triunfos. Aunque me han explicado el porqué de este pensamiento yo tengo mis dudas. ¿Los escritores son los únicos que tienen la misión de mejorar el entorno en el que viven? ¿No es acaso la Literatura un arte como la Pintura o la Música y por ello es libre de ejercerse como se sienta? ¿No será que dicha afirmación es una muestra de vanidad incomprensible?
A todo esto se podría señalar algo que parece pasar inadvertido: en ese compromiso con la sociedad está el compromiso con el ser humano. Con esto quiero decir que la mente y el corazón del individuo es tan importante como las injusticias y los triunfos de la colectividad, porque lo primero es la base de lo segundo. No estoy despreciando a ninguna causa ni a ninguna persona, porque todos tenemos derecho a pelear por nuestros ideales, pero hay que saber qué y cómo se defiende lo que uno/a piensa. Como ya sabes tanto en mis escritos como en mi blog doy muchísimas muestras de qué es lo que más me atrae. ¿Por qué? La primera razón ya lo mencioné... La segunda es el inmenso misterio que se esconde dentro de cada persona, el cual se fragmenta en una zona propia, privada, y otra atávica, sin tiempo ni espacio. Descubrirlo por completo es imposible para la ínfima parte del Universo que somos nosotros, pero no por ello algunos dejamos de indagar en ese misterio, para bien o para mal. Es algo realmente apasionante... y por eso yo escribo.

jueves, 30 de octubre de 2014

Las hogueras del futuro


Ayer se publicaba esto en el perfil de Facebook de Las edades de Rut (www.lasedadesderut.wordpress.com). El motivo es la censura que ha sufrido en las últimas semanas por parte del sistema de la red social, ya sea a través de advertencias de la organización o de denuncias realizadas por algunos usuarios. ¿Qué tiene esto de extraño? Que la tendencia de las diferentes redes existentes es la doble vara para prohibir el erotismo y mostrar la crueldad.
Podríamos decir que es la tipica moral estadounidense que vemos una y otra vez en las peliculas y series de la televisión (recuerda que Facebook es una empresa de EEUU), pero hay otro aspecto mucho más insidioso, más recalcitrante si cabe, y eso es la denuncia de los usuarios. Lo más curioso es que para que se pueda denunciar un perfil o una página se tiene que haber enviado o aceptado la solicitud de amistad o haber dado me gusta, según sea el caso. Sabiéndose todo esto yo me pregunto lo siguiente: ¿por qué se agregan a algo que les parece ofensivo? ¿Por ir de chachis con sus amigos? ¿Por fastidiar cada dos por tres? ¿Por qué?... ¿Por qué? La gran pregunta.
Es difícil de suponer a qué pueden llevar estas políticas en unas redes que afirman ser un espacio de libre expresión para todo el mundo.
Sí, el vicio de algunas personas porque el resto de la humanidad piense y obre como ellas ha llegado al ciberespacio. Por supuesto que no estoy diciendo que todo valga, porque a mi juicio los videos o fotos de animales descuartizados o personas heridas hasta el grado más profundo del sufrimiento -entre otras barbaridades- son cosas intolerables para cualquier persona sensata, pero hay que saber dónde está frontera de la ética y dónde están los límites de uno/a mismo/a.


Así de claro. Nuestra libertad acaba cuando empieza la de los demás, y no sólo con respecto al desnudo o al erotismo.
Te dejo una reflexión bastante actual aunque surgiera hace más de treinta años.


martes, 28 de octubre de 2014

El trabajo de pensar

El público tiene doce años, esta era -y quizás siga siendo- la máxima de unos estudios de cine de Hollywood. No es difícil imaginar lo que significa...
Me ha venido a la mente en aquellas ocasiones en las que algunas personas, ya sea con buena intención o por simple vanidad, afirman que a los espectadores, lectores, oyentes y un largo etcéterea que agrupamos con la palabra público hay que darselo todo masticado, licuado, triturado y diseccionado en sus componentes más esenciales. ¿Por qué? Porque intuir, captar, observar, admirar y otras acciones que conducen al pensamiento son una tarea demasiado compleja para la mayoría de las personas.
Supongo que no soy la única que se pregunta adónde nos lleva esta amputación voluntaria e inquietantemente placentera. La respuesta no tarda en venir a nosotros... Porque en la teoria lo que diferencia a los seres humanos de los animales es la capacidad de raciocinio, aunque en la práctica... ¿Me sigues?
Con todo esto pretendo... No sé muy bien lo que pretendo, pero lo que quiero es dejar claro que existen personas que les gusta usar la materia gris, que le gusta formarse sus propias ideas sobre lo que sus sentidos perciben, que les encanta las insinuaciones, los bucles, los descubrimientos y los juegos de imágenes, palabras, sonidos... Las personas que quieren ejercer un derecho y a la vez una obligación fundamental: el trabajo de pensar.
Me despido hasta una próxima ocasión con una frase que lo dice todo por sí sola:

Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde. 
Sir Francis Bacon, Filósofo y estadista británico (1561-1626).