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jueves, 21 de enero de 2016

Creación, introspección y proyección

Hace unos días leí dos articulos sobre las personas de las que debe rodearse un escritor:



Después me hice las siguientes pregunta:
¿Qué hace el/al autor/a tiene todas las cualidades para serlo pero no puede tener a estas personas a su lado?
¿Debe buscarlas a toda costa o encontrarlas en su interior?
Fruto de estas reflexiones surgieron las siguientes respuestas:
No, no eres un mal escritor/a por no tener estas relaciones.
Sí, debes hallar estos factores en tu interior, independientemente de lo que ocurra en tu vida.
Podemos elegir mantener nuestras creaciones en privado, darlas a conocer desde el anonimato o publicarlas mostrándonos junto a ellas. La tercera opción nos expone a la interactuación con otras personas que pueden ser de la misma condición que nosotros. Pueden aportanos positividad a través de sus opiniones, entusiasmo y gestos desinteresados o negatividad con criticas "constructivas", miseria y utilitarismo. Obviamente nos tenemos que quedar con lo primero y desechar lo segundo.
Cuando las relaciones se hacen más profundas nos podemos encontrar en algún grupo donde existen intereses comunes. Esto puede ser bueno, pero si deriva hacia una endogamia socio-cultural (el infierno de lo mismo, como diría cierto poeta), una rivalidad entre egos o una letanía constante de quejas y reclamaciones, pasa a ser algo bastante nocivo que no permite una evolución saludable. En tal caso lo mejor es alejarse y buscar otras compañias o continuar el camino en solitario.
Está bien rodearse de gente que lo aprecien a uno y le apoyen de corazón, pero es uno mismo quien debe motivarse, organizarse y conducirse hacia la meta.
Suceda lo que suceda, nunca hay que olvidar lo más importante:

Pueden impedirte ser un autor publicado, pero nadie puede impedirte ser escritor. Para ser escritor, solo necesitas escribir.

Katherine Neville (escritora estadounidense, 1954)



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